Ruido, saturación y traslados: 37% de los trabajadores cuestiona el valor de la oficina tradicional
El 56.9% de los trabajadores en México prefiere esquemas híbridos, mientras que problemas como el ruido, la saturación y los largos traslados están redefiniendo el papel de los espacios corporativos.
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La discusión sobre el regreso a la oficina ha dejado de centrarse en el número de días presenciales. Hoy, para una parte creciente del talento en México, la decisión de acudir a un espacio de trabajo depende cada vez más de una pregunta concreta: ¿vale la pena el traslado?
Esa es una de las principales conclusiones del estudio La Experiencia Laboral México 2026: Ganar bien, vivir mejor y crecer sin renunciar, presentado por WeWork en colaboración con Michael Page México. La investigación, realizada a partir de cerca de 3,000 encuestas y 150 entrevistas en América Latina, revela una transformación profunda en las expectativas del talento y en la forma en que las organizaciones deberán diseñar sus estrategias laborales.
Los resultados muestran que el 56.9% de los trabajadores mexicanos prefiere modelos híbridos, aunque actualmente solo el 33% se desempeña bajo este esquema. Entre las principales razones destacan una mayor productividad, un mejor equilibrio entre vida personal y trabajo, así como la posibilidad de reducir tiempos de traslado.
Para Claudio Hidalgo, presidente de WeWork Latinoamérica, el debate ya no gira exclusivamente alrededor de la presencialidad.
"La conversación ya no gira únicamente alrededor de cuántos días se trabaja desde casa o desde la oficina. Lo que vemos es que el talento espera entornos más eficientes, flexibles y alineados con sus necesidades reales. La oficina necesita volver a justificar el traslado", señaló.
Las oficinas enfrentan nuevos cuestionamientos
El estudio identifica que buena parte de las tensiones actuales provienen de los propios espacios físicos de trabajo. Entre los principales desafíos señalados por los colaboradores mexicanos destacan la dificultad para trabajar en oficinas abiertas y ruidosas (37%), la falta de espacios suficientes para todos los empleados (35.9%) y la ausencia de infraestructura adecuada, como estacionamientos, áreas de descanso o comedores (35.2%).
Estos factores adquieren una relevancia especial en ciudades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, donde la movilidad urbana y los largos tiempos de traslado siguen impactando directamente la experiencia laboral cotidiana.
La investigación sugiere que la presencialidad por sí sola ya no representa un incentivo suficiente para los trabajadores. En cambio, las empresas enfrentan el reto de ofrecer espacios que favorezcan la colaboración, la concentración y el bienestar.
Del espacio físico a la experiencia laboral
Según WeWork, esta evolución está impulsando una nueva visión del espacio corporativo. Los modelos flexibles ya no son vistos únicamente como una solución inmobiliaria, sino como una herramienta para responder a las demandas de esquemas híbridos, optimizar costos y mejorar la experiencia de los colaboradores.
El estudio también evidencia diferencias generacionales. Mientras las generaciones de mayor edad continúan priorizando estabilidad y funcionalidad, los Millennials y la Generación Z esperan oficinas que integren flexibilidad, ergonomía, conectividad y servicios que contribuyan de forma tangible a su bienestar diario.
En paralelo, factores como la inteligencia artificial, el trabajo orientado a resultados, la flexibilidad y el bienestar se consolidan como elementos estratégicos para atraer y retener talento.
"Las empresas que entiendan que la oficina ya no es únicamente infraestructura, sino una herramienta de experiencia laboral, tendrán una ventaja importante en atracción, productividad y permanencia de talento", agregó Hidalgo.
Un cambio estructural en el mundo laboral
Las conclusiones del estudio apuntan a una transformación más amplia del mercado corporativo. Lejos de definirse por un mayor control sobre la presencialidad, el futuro del trabajo parece orientarse hacia modelos capaces de combinar flexibilidad, productividad y bienestar.
En este nuevo escenario, la oficina deja de ser un lugar obligatorio para convertirse en un espacio que debe generar valor tangible para quienes la utilizan. La capacidad de las organizaciones para responder a esta expectativa podría convertirse en uno de los principales factores de competitividad en la atracción y retención de talento durante los próximos años.

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