15 millones de clientes y US$4.200 millones de inversión: el potencial de Nu como banco en México
La autorización para operar como banco llega en un momento en que México mantiene uno de los niveles de bancarización más bajos de la OCDE. Con una base de más de 15 millones de clientes, un crecimiento cercano a 12 mil nuevos usuarios diarios y presencia en el 98% de los municipios del país, Nu busca capitalizar un mercado donde todavía alrededor de 20 millones de adultos permanecen fuera del sistema financiero formal.
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La autorización para que Nu México opere como institución de banca múltiple representa uno de los movimientos más relevantes del sistema financiero mexicano en los últimos años. Más allá del cambio regulatorio, la decisión de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) confirma el avance de los bancos digitales dentro de un mercado históricamente dominado por un reducido grupo de instituciones tradicionales. Con una inversión prevista de US$4.200 millones hacia 2030, la empresa busca consolidarse como el banco digital más grande del país y ampliar su oferta de productos financieros.
El crecimiento de Nu también refleja una transformación en la forma en que los mexicanos acceden a los servicios financieros. Desde su llegada al país en 2019, la empresa ha construido una base superior a 15 millones de clientes, equivalente a una de las tres mayores instituciones financieras por número de usuarios en México. Su modelo completamente digital le ha permitido llegar al 98% de los municipios, incluyendo estados con menor infraestructura bancaria como Chiapas, Oaxaca, Guerrero y Veracruz, donde la banca tradicional mantiene una presencia limitada. La compañía afirma incorporar cerca de 12 mil nuevos clientes cada día, con un crecimiento anual de 36%.
El contexto favorece este crecimiento. De acuerdo con la Política Nacional de Inclusión Financiera 2025-2030, uno de los principales retos del país sigue siendo ampliar el acceso de personas y pequeñas empresas al sistema financiero formal. Aunque prácticamente toda la población vive en municipios con algún punto de acceso financiero, la infraestructura bancaria continúa concentrada en las grandes ciudades y persisten brechas importantes en regiones del sur y sureste del país.
En este escenario, la competencia ya no se limita entre bancos tradicionales. La autorización de Nu acelera una nueva etapa para el sistema financiero mexicano, donde instituciones digitales como Mercado Pago, Plata, Klar y Revolut buscan ampliar su presencia regulatoria, mientras los bancos establecidos responden con inversiones en inteligencia artificial, banca digital y automatización. La disputa ya no gira únicamente en torno al crédito o las tasas de interés, sino a la experiencia digital, la velocidad de apertura de cuentas y la capacidad para incorporar a millones de personas que históricamente habían quedado fuera de la banca formal.

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