Cortes de energía representan el mayor desafío para la conectividad tras el terremoto en Venezuela
Mientras avanzan las labores de rescate, operadores como Movistar, Digitel y Cantv, junto con Starlink, activaron medidas extraordinarias para mantener las comunicaciones. La empresa de Elon Musk habilitó conectividad gratuita para sus clientes durante la emergencia.
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Mientras avanzan las labores de rescate tras los terremotos que sacudieron el centro-norte de Venezuela, la resiliencia de la infraestructura digital se convierte en un factor clave para mantener las comunicaciones. Operadores móviles y proveedores satelitales comenzaron a implementar medidas extraordinarias para garantizar la conectividad durante la emergencia.
Los terremotos de magnitudes 7.2 y 7.5 que sacudieron a Venezuela el pasado 24 de junio, han dejado devastacila a su paso, ahora mismo la prioridad continúa siendo la atención de víctimas y la evaluación de daños. Sin embargo, para el sector de telecomunicaciones ya comenzó otra carrera: mantener operativos los servicios de voz, datos e Internet en un escenario marcado por apagones, congestión de las redes y una alta demanda de comunicaciones.
Hasta el momento, las autoridades no han reportado un colapso generalizado de las redes nacionales de telecomunicaciones ni de la conectividad a Internet. La información disponible apunta a que el principal desafío no ha sido la destrucción de la infraestructura de comunicaciones, sino las interrupciones eléctricas registradas en Caracas, La Guaira y otras zonas afectadas.
La electricidad, el mayor riesgo para las telecomunicaciones
En una red moderna, la disponibilidad eléctrica resulta tan importante como la propia infraestructura de telecomunicaciones. Radiobases móviles, nodos de fibra óptica, centrales de conmutación y centros de datos dependen de sistemas de respaldo cuya autonomía es limitada si los cortes de energía se prolongan.
Los primeros reportes también indican que muchos usuarios experimentaron dificultades para realizar llamadas telefónicas, mientras aplicaciones de mensajería como WhatsApp continuaron funcionando de forma intermitente cuando existía conectividad.
Especialistas señalan que este comportamiento es habitual durante grandes desastres naturales: la congestión provocada por millones de intentos simultáneos de comunicación suele afectar antes a la capacidad de las redes que a su infraestructura física.
Hasta el cierre de esta edición no existían reportes oficiales sobre daños estructurales en las redes de los principales operadores venezolanos ni interrupciones nacionales de los enlaces internacionales de fibra óptica o centros de datos.
Operadores ofrecen comunicaciones gratuitas durante la emergencia
Frente al incremento de la demanda, las principales compañías de telecomunicaciones implementaron medidas extraordinarias para facilitar la comunicación entre la población.
Movistar Venezuela anunció llamadas nacionales gratuitas durante 72 horas, además del despliegue de equipos técnicos para estabilizar los servicios afectados durante las primeras horas posteriores al sismo.
Por su parte, Digitel habilitó llamadas nacionales y mensajes SMS gratuitos durante 48 horas para sus usuarios en Caracas, La Guaira y otras ciudades de la región central, al tiempo que pidió realizar llamadas breves para reducir la congestión de la red.
Asimismo, Cantv informó la gratuidad temporal de sus servicios de Internet, telefonía fija y televisión en las zonas afectadas para facilitar la comunicación entre las familias durante la contingencia.
Starlink también libera el servicio para sus clientes
A estas iniciativas se sumó Starlink, la empresa de Internet satelital de Elon Musk, que anunció conectividad gratuita para sus clientes en Venezuela mientras se desarrollan las labores de emergencia.
La medida está dirigida exclusivamente a los usuarios que ya cuentan con el servicio de Starlink, quienes podrán mantener la conectividad sin costo adicional durante la contingencia. La compañía busca asegurar que hogares, empresas y organizaciones que dependen de su red satelital puedan continuar comunicándose aun cuando existan afectaciones en otras infraestructuras.
La decisión refuerza el papel que la conectividad satelital puede desempeñar durante desastres naturales, especialmente cuando las redes terrestres enfrentan interrupciones por fallas eléctricas o daños en infraestructura.
La información también forma parte de la infraestructura crítica
Más allá del estado físico de las redes, otro de los retos ha sido la disponibilidad de información confiable sobre la evolución de la emergencia.
Durante las primeras horas posteriores al sismo, miles de ciudadanos buscaron conocer el estado de sus familiares mientras persistían cortes eléctricos y dificultades de comunicación. Paralelamente, usuarios comenzaron a reportar que podían acceder nuevamente a la red social X sin utilizar VPN, una restricción vigente desde 2024, aunque hasta ahora las autoridades no han confirmado si se trata de una flexibilización temporal derivada de la emergencia.
Para especialistas en continuidad del negocio, este episodio demuestra que la resiliencia digital no depende únicamente de mantener operativa la infraestructura tecnológica, sino también de garantizar un flujo constante de información entre operadores, autoridades y ciudadanos.
La infraestructura digital entra en fase de diagnóstico
Las próximas 24 a 48 horas serán determinantes para conocer el verdadero alcance del impacto tecnológico del terremoto.
Entre los aspectos que permanecen bajo evaluación destacan:
- Estado operativo de los principales centros de datos.
- Posibles afectaciones en las redes troncales de fibra óptica.
- Continuidad de los servicios de Internet fijo y móvil.
- Autonomía de los sistemas de respaldo energético.
- Capacidad de recuperación de operadores y grandes organizaciones.
Mientras continúan las labores de rescate, la infraestructura digital venezolana enfrenta una de sus pruebas de resiliencia más importantes de los últimos años. El resultado dependerá no solo de cuántas antenas o enlaces hayan resistido el movimiento sísmico, sino de la capacidad del ecosistema tecnológico para mantener operativos los servicios esenciales en un entorno marcado por apagones, incertidumbre y una demanda extraordinaria de comunicaciones.
FOTO: Arturo Añez

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