Brasil y EE UU estrechan cooperación en minerales críticos
Brasil busca posicionarse como proveedor estratégico de minerales críticos para Occidente mientras EE UU acelera alianzas para reducir su dependencia de China en la carrera global por la transición energética y la inteligencia artificial


Brasil y EE UU avanzan en una nueva etapa de cooperación estratégica alrededor de los minerales críticos, recursos considerados clave para la transición energética, la industria tecnológica y el desarrollo de inteligencia artificial.
El movimiento ocurre en un momento en el que Washington busca reducir su dependencia de China en cadenas de suministro de materiales estratégicos como litio, níquel, grafito y tierras raras, fundamentales para baterías, semiconductores, motores eléctricos y tecnologías avanzadas.
En este contexto, la Cámara de Diputados de Brasil aprobó recientemente un proyecto de ley para crear la Política Nacional de Minerales Críticos y Estratégicos, iniciativa que contempla incentivos para la investigación, explotación y refinación local de estos recursos.
La propuesta prevé hasta 5.000 millones de reales (aproximadamente US$950 millones) en incentivos fiscales entre 2030 y 2034, además de líneas de crédito y apoyo para fortalecer la cadena de producción minera brasileña.
El avance legislativo coincidió con reuniones y acercamientos entre representantes de Estados Unidos y autoridades brasileñas para discutir posibles acuerdos de cooperación en el sector. El interés estadounidense se concentra en garantizar acceso a minerales estratégicos y construir cadenas de suministro más resilientes fuera del control chino.
Brasil emerge como una pieza clave en este tablero geopolítico debido a sus importantes reservas de tierras raras, litio, níquel y niobio. Especialistas consideran que el país sudamericano podría convertirse en uno de los principales proveedores globales de minerales esenciales para la electrificación y la nueva economía digital.
Sin embargo, el gobierno brasileño también busca evitar que el país permanezca únicamente como exportador de materias primas. Uno de los objetivos centrales de la nueva política es impulsar procesos de refinación y valor agregado dentro del territorio brasileño.
El tema ya se convirtió en uno de los ejes más relevantes de la disputa económica global. Estados Unidos, Europa y China compiten por asegurar acceso a minerales críticos ante el crecimiento acelerado de industrias vinculadas a energías limpias, movilidad eléctrica, defensa y centros de datos impulsados por inteligencia artificial.
Organizaciones ambientales, por otro lado, han advertido sobre el riesgo de que el crecimiento acelerado de la minería reproduzca impactos sociales y ecológicos si no existen mecanismos sólidos de regulación y transición justa.
Fuente: Infobae.
FOTO: Wallace Chuck





