Uruguay licitará represa de US$130 millones para reforzar su seguridad hídrica hacia 2045
La obra, que será licitada entre abril y mayo de 2026, busca garantizar el abastecimiento de agua potable en Montevideo y su zona metropolitana ante escenarios de sequía cada vez más frecuentes


Uruguay se prepara para lanzar una licitación internacional clave en materia de infraestructura hídrica. Entre finales de abril y principios de mayo de 2026, el gobierno abrirá el proceso para la construcción de la represa de Casupá, un proyecto estimado en US$130 millones que apunta a fortalecer la resiliencia del sistema de abastecimiento de agua potable en el país.
La obra estará ubicada sobre el arroyo Casupá, en el departamento de Florida, una cuenca estratégica por su conexión con el río Santa Lucía, principal fuente de agua para Montevideo y su área metropolitana. La iniciativa es liderada por la Administración de las Obras Sanitarias del Estado (OSE) y forma parte de un paquete más amplio de inversiones destinadas a enfrentar los efectos de la variabilidad climática.
UNA RESPUESTA A LA CRISIS HÍDRICA
El proyecto surge en un contexto marcado por episodios recientes de sequía severa que pusieron en tensión el sistema de suministro de agua en Uruguay. La nueva represa permitirá aumentar de forma significativa la capacidad de almacenamiento, con un volumen estimado de 118 millones de metros cúbicos, casi duplicando las reservas actuales.
Este nivel de capacidad permitiría garantizar hasta 60 días de abastecimiento en situaciones críticas, incluso ante fallas en otras fuentes de captación, lo que representa un cambio estructural en la estrategia hídrica del país.
DETALLES TÉCNICOS Y CRONOGRAMA
La represa tendrá aproximadamente 750 metros de longitud y cerca de 30 metros de altura, y su construcción está prevista para iniciar en 2027, con un plazo estimado de ejecución de entre dos y tres años.
El financiamiento provendrá de un préstamo otorgado por el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), lo que refuerza el carácter estratégico del proyecto dentro de la agenda regional de infraestructura sostenible.
El proceso de licitación ya ha despertado interés en el mercado: al menos ocho consorcios internacionales y locales participaron en la etapa de precalificación, anticipando una competencia relevante en el proceso de adjudicación, que se espera antes de finalizar 2026.
INFRAESTRUCTURA Y CAMBIO CLIMÁTICO
La represa de Casupá no es un proyecto aislado. Se integra a un plan más amplio que incluye nuevas plantas potabilizadoras y obras de saneamiento, en un esfuerzo por modernizar la infraestructura hídrica del país frente a escenarios climáticos más extremos.
Más allá de su impacto técnico, la iniciativa refleja una tendencia creciente en América Latina: la necesidad de invertir en infraestructura resiliente que asegure recursos básicos como el agua, en un contexto donde el cambio climático redefine los riesgos operativos y económicos.
Para el sector privado, el proyecto también abre oportunidades relevantes en construcción, ingeniería y financiamiento, en un momento en que los gobiernos de la región comienzan a priorizar inversiones con enfoque sostenible y de largo plazo.





