El Diablo Viste a la Moda 2 convierte a México en epicentro global de moda, cine y entretenimiento
Con más de 5.2 millones de espectadores en tres semanas, la secuela se posicionó como uno de los fenómenos cinematográficos más relevantes de 2026 gracias a una estrategia de marketing que combinó cultura, experiencias inmersivas y colaboraciones de alto perfil.


Más que un estreno cinematográfico, El Diablo Viste a la Moda 2 se convirtió en un fenómeno cultural que colocó a México en el centro de la conversación global sobre cine, moda y entretenimiento. El título, considerado uno de los lanzamientos más importantes de 2026, logró mantener altos niveles de conversación durante más de 15 semanas gracias a una estrategia de marketing integral que apostó por experiencias inmersivas, colaboraciones con marcas y una fuerte presencia cultural en el país.
El punto de partida de esta estrategia fue la visita de Anne Hathaway y Meryl Streep a la Ciudad de México previo al estreno de la película. Las actrices recorrieron espacios emblemáticos como el Museo Frida Kahlo y el Museo Anahuacalli, diseñado por Diego Rivera, generando un impacto mediático que cruzó fronteras y vinculó al filme con la riqueza cultural mexicana.
“Me llena de orgullo que México haya formado parte del éxito global de este título a través de una campaña que, no solo conectó con los fans, sino que también puso en el centro nuestra riqueza cultural ante los ojos del mundo”, señaló Luis Arvizu.
La película debutó en el primer lugar de la taquilla mexicana y actualmente suma más de 5.2 millones de espectadores en apenas tres semanas. A nivel global, el filme también alcanzó el número uno en la mayoría de los mercados clave y, en América Latina, superó la recaudación de la primera entrega en solo una semana.
Parte del éxito estuvo en una campaña que llevó el universo de Runway fuera de las salas de cine. La experiencia se extendió a espacios físicos como avenida Presidente Masaryk durante el Festival de las Flores y centros comerciales como Parque Toreo Central y Perisur, donde los fans pudieron interactuar con instalaciones inspiradas en la película.
Además, la estrategia incluyó colaboraciones con marcas de distintas industrias. The Walt Disney Company México trabajó junto a Cinépolis para crear un menú tematizado, mientras firmas como Dyson, TRESemmé, Starbucks, Mercedes-Benz México, Magnum, Liverpool, Coca-Cola Light, Stella Artois y BVLGARI para reforzar la conexión entre moda, belleza y estilo de vida.
A más de 20 años del estreno de la primera película, la franquicia reafirma su vigencia y demuestra cómo una historia puede trascender la pantalla para convertirse en un fenómeno cultural multigeneracional.





