Los 10 riesgos para las telecomunicaciones: IA, talento y ciberseguridad encabezan las alertas de EY
La presión por transformar operaciones, responder a amenazas digitales y adaptarse a nuevos modelos de negocio redefine el mapa de riesgos para las empresas de telecomunicaciones a nivel global.


Las empresas de telecomunicaciones enfrentan un escenario cada vez más complejo, donde la inteligencia artificial, la ciberseguridad, la sostenibilidad y la transformación operativa ya no son temas aislados, sino factores que atraviesan toda la operación del negocio. Así lo advierte un análisis de EY, que identifica los 10 principales riesgos del sector.
El reporte señala que, aunque el sector ha mostrado resiliencia financiera frente a desafíos recientes como la inflación y la crisis del costo de vida, las amenazas internas y externas se han acelerado. La transformación tecnológica ineficaz y la interrupción de la cadena de valor aparecen entre las nuevas preocupaciones clave, mientras que la seguridad digital y la confianza siguen ocupando el centro de la conversación.
Uno de los riesgos más importantes para las telecos es la incapacidad de responder adecuadamente a los nuevos desafíos de privacidad, seguridad y confianza en torno a la inteligencia artificial. El estudio destaca que dos tercios de los clientes quieren mayor claridad sobre cómo las empresas utilizan la IA, mientras que cuatro de cada diez empleados reconocen no saber utilizarla de manera responsable. Al mismo tiempo, la IA también está elevando el nivel de sofisticación de los ciberataques y aumentando la preocupación por amenazas físicas a la infraestructura crítica, como los sabotajes a cables submarinos de Internet.
El talento también emerge como un punto crítico. EY advierte que las empresas de telecomunicaciones enfrentan problemas de colaboración interna, falta de competencias digitales y dificultades para adaptar sus culturas organizacionales a modelos más ágiles y tecnológicos. El trabajo remoto, ampliamente extendido en el sector, añade nuevos retos para la capacitación y la cohesión operativa.
En paralelo, las compañías enfrentan el desafío de modernizar sus operaciones sin perder eficiencia. El reporte apunta que tecnologías como la automatización, las redes basadas en software y la IA dominarán la transformación del sector en los próximos años. Sin embargo, las empresas todavía deben definir cómo medir el verdadero impacto de estas inversiones, especialmente en indicadores relacionados con productividad, digitalización y migración a la nube.
La sostenibilidad también se consolida como un riesgo estratégico. Aunque muchas telecos comunican compromisos climáticos, EY detecta que la calidad de los reportes sobre sostenibilidad sigue siendo baja y que menos de la mitad de las compañías divulga planes claros de transición hacia energías renovables.
Otro frente de presión está en los modelos de negocio. Con consumidores cada vez más sensibles a los aumentos de precios y mercados más saturados, las empresas buscan nuevas fuentes de ingresos mediante servicios digitales, APIs de red y esquemas de “network as a service”. No obstante, la dependencia de intermediarios y los desafíos de prestación de servicios B2B podrían limitar ese crecimiento.
El reporte también advierte sobre problemas persistentes en la calidad y resiliencia de las redes. Más de uno de cada cuatro hogares sigue experimentando conectividad fija poco confiable, mientras que el desempeño móvil percibido por los usuarios muestra señales de deterioro.
A esto se suma la presión competitiva de nuevos actores tecnológicos. EY prevé que los proveedores de nube hiperescalares y las empresas satelitales tendrán un papel cada vez más dominante en el ecosistema digital, mientras las telecos permanecen rezagadas en inversión en investigación y desarrollo. Según el informe, las empresas de telecomunicaciones destinan apenas el 1% de sus ingresos a I+D, frente al 17% que invierten fabricantes de equipos de red.
En el terreno regulatorio, la expansión de normas relacionadas con inteligencia artificial, mercados digitales y protección al consumidor también incrementará la presión sobre el sector, especialmente en temas como regulación de precios, espectro y operación de infraestructura.
Para EY, la capacidad de las telecos para enfrentar este entorno dependerá de tres factores: identificar riesgos emergentes en todo el ecosistema digital, alinear la transformación tecnológica con el desarrollo de talento y construir modelos integrales de gestión de riesgos capaces de responder rápidamente a amenazas cambiantes.
El informe concluye que el futuro de las telecomunicaciones no dependerá únicamente de la infraestructura o la conectividad, sino de la capacidad de las empresas para adaptarse a un ecosistema digital cada vez más interdependiente, automatizado y regulado.





