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Red eléctrica mexicana bajo presión mundialista: más de US$4,000 millones en actividad económica enfrentan riesgo operativo

Mientras México se prepara para recibir más de US$4,000 millones en derrama económica durante el Mundial 2026, expertos advierten que la presión sobre la red eléctrica nacional podría poner en riesgo la continuidad operativa de industrias, servicios críticos e infraestructura estratégica en las ciudades sede.

12/6/2026
Red Eléctrica México
Redacción Simalco
Redacción Simalco

México se prepara para recibir uno de los eventos deportivos más importantes del mundo, pero detrás de la expectativa por la Copa Mundial de la FIFA 2026 existe un desafío menos visible: la capacidad del sistema eléctrico para sostener simultáneamente la operación de estadios, aeropuertos, hoteles, centros comerciales y la actividad industrial impulsada por el nearshoring.

Entre el 11 de junio y el 19 de julio, el país podría generar un flujo económico estimado en US$ 4,050 millones, de acuerdo con Deloitte. Sin embargo, este periodo coincidirá con uno de los momentos de mayor presión para la infraestructura energética nacional, particularmente en las tres ciudades sede del torneo.

El desafío ocurre en un contexto donde la demanda del Sistema Eléctrico Nacional creció 3.5% en 2023, mientras que la capacidad instalada aumentó apenas 0.6%, según datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). Paralelamente, México continúa consolidándose como destino estratégico para el nearshoring, atrayendo US$ 40,871 millones en Inversión Extranjera Directa durante 2025, el nivel más alto registrado por la Secretaría de Economía. La brecha entre el crecimiento de la demanda y la expansión de la capacidad eléctrica sigue sin cerrarse.

El costo de una interrupción

Las consecuencias de una falla eléctrica van más allá de un inconveniente operativo. De acuerdo con el Consejo Nacional de la Industria Maquiladora y Manufacturera de Exportación (INDEX), cada hora sin suministro eléctrico puede representar pérdidas cercanas a US$ 200 millones para el sector manufacturero.

Por su parte, la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) reportó que los apagones registrados durante 2024 afectaron en promedio 4% las ventas de las empresas impactadas, sin considerar daños en maquinaria, retrasos logísticos o penalizaciones derivadas del incumplimiento en las entregas.

Durante el Mundial, este riesgo se extenderá durante 39 días consecutivos en tres ciudades que operarán bajo una demanda extraordinaria de servicios e infraestructura crítica.

Además del impacto económico directo, especialistas advierten que cualquier interrupción significativa podría afectar la percepción internacional sobre la capacidad operativa del país en un momento clave para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), prevista para 2026.

Un fallo en los sistemas de transmisión o en la infraestructura de pago digital durante un partido no generaría únicamente una interrupción operativa. También podría traducirse en pérdidas por derechos de transmisión y afectar la reputación del país ante socios comerciales que evalúan la continuidad industrial como un factor clave para sus decisiones de inversión.

La solución como decisión financiera

Para Alejandro Lavín, especialista técnico en infraestructura crítica de Eaton México, el reto no radica únicamente en incrementar la capacidad de generación, sino en fortalecer la resiliencia de los sistemas de distribución y en la capacidad de anticipar fallas.

"El problema no empieza el día del apagón. La red ya opera sin el margen de reserva necesario para absorber picos sostenidos. El Mundial añade 39 días de presión simultánea en tres ciudades. Las instalaciones sin redundancia validada no están ante un riesgo eventual: están ante una certeza estadística", señala.

De acuerdo con Lavín, la respuesta está en la inteligencia de red y en la implementación de tecnologías que permitan identificar riesgos antes de que se materialicen.

"Lo que transforma el gasto correctivo en cobertura de riesgo planificada es una arquitectura de cuatro componentes. Los sistemas UPS de gran escala protegen centros de datos y salas de transmisión contra cortes que el operador de red no puede anticipar. El switchgear y los tableros de media tensión en estadios y aeropuertos protegen el CAPEX instalado contra sobretensión o arco eléctrico. La plataforma Brightlayer digitaliza la gestión de la red mediante visibilidad en tiempo real, alertas predictivas y registro de desempeño ESG. Y los sistemas de protección de arco eléctrico reducen el pasivo laboral durante una operación continua bajo presión", explica.

El especialista destaca que el costo de implementar redundancia y sistemas de monitoreo predictivo antes del segundo trimestre de 2026 es cuantificable. Sin embargo, el impacto económico y operativo de una falla durante el torneo podría resultar significativamente mayor.

Más allá del Mundial

México será el primer país en la historia de la FIFA en albergar tres ediciones distintas de la Copa Mundial. Para analistas del sector energético e industrial, la forma en que responda su infraestructura durante este periodo será observada atentamente por inversionistas y socios comerciales internacionales.

La manufactura avanzada captó más de US$ 15,000 millones en inversión extranjera durante los primeros tres trimestres de 2025, una cifra que refleja la confianza depositada en el país como plataforma productiva para Norteamérica. Sin embargo, esa confianza también depende de la continuidad operativa y de la capacidad para garantizar servicios esenciales.

"El riesgo de interrupción eléctrica no tiene el mismo costo para una empresa de servicios que para una planta de semiconductores o un centro de transmisión global. Una hora sin suministro en una línea de manufactura de precisión no se recupera con el restablecimiento de la energía. Se recupera semanas después, si se recupera", advierte Lavín.

El Mundial representa una prueba extraordinaria, pero no aislada. Olas de calor más intensas, eventos climáticos extremos y una creciente demanda industrial seguirán presionando al sistema eléctrico mexicano en los próximos años.

"El Mundial tiene fecha fija y la red eléctrica tiene límites documentados. Lo que cada empresa todavía puede controlar es lo que pasa dentro de su propia instalación, y hoy la tecnología permite saberlo en tiempo real, antes de que el problema ocurra", concluye el especialista.

En este contexto, la resiliencia energética deja de ser un tema exclusivamente técnico para convertirse en un factor estratégico de competitividad. La capacidad de anticipar riesgos y garantizar la continuidad operativa podría definir no solo el éxito logístico del torneo, sino también la percepción internacional sobre la preparación de México para sostener el próximo ciclo de crecimiento industrial.

Las empresas que fortalezcan su infraestructura antes del Mundial no solo estarán preparadas para enfrentar los 39 días de máxima exigencia que implica el torneo; también estarán construyendo el estándar operativo que sus socios norteamericanos exigirán durante la próxima década.

FOTO: Halimatu Sa'diah