Claudia Sheinbaum plantea nuevo modelo de inversión mixta y mayor crédito bancario para impulsar el crecimiento en México
Inversión mixta, digitalización y más crédito: Sheinbaum plantea elevar financiamiento al 45% del PIB y detonar 5.6 billones de pesos en infraestructura para impulsar el crecimiento económico de México


En la inauguración de la 89 Convención Bancaria de la Asociación de Bancos de México, la presidenta Claudia Sheinbaum delineó una estrategia económica basada en inversión mixta, fortalecimiento del sector energético, digitalización y mayor participación de la banca en el financiamiento productivo, con el objetivo de acelerar el desarrollo del país en los próximos años.
Uno de los ejes centrales es la nueva Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar, recientemente enviada al Congreso, que busca establecer mecanismos para combinar capital público, privado y social en proyectos de gran escala.
Energía e infraestructura: el núcleo de la estrategia
Sheinbaum anunció como meta alcanzar 30 mil megawatts adicionales de generación eléctrica hacia 2030, con un incremento en la participación de energías renovables de entre 35% y 38% hasta cerca de 48% o incluso 50%.
El modelo propuesto se basa en esquemas de inversión mixta, donde el Estado mantiene una participación mayoritaria del 54% frente al 46% privado. Según la mandataria, este esquema ha generado mayor confianza en el mercado:
“Se inscribieron 300 proyectos… generó mucho más expectativa la generación mixta bajo este mecanismo que incluso la propia generación privada”
En paralelo, destacó avances en el sector petrolero, con una producción cercana a 1.8 millones de barriles diarios, así como una reducción de la deuda de Pemex del 13% entre 2024 y 2025. También subrayó el objetivo de disminuir la dependencia del gas natural importado del 75% al 50%.
En infraestructura, el Gobierno proyecta una inversión aproximada de 5.6 billones de pesos durante el sexenio, destinada a carreteras, trenes, puertos y proyectos hídricos, también bajo esquemas combinados de financiamiento.
Innovación y financiamiento: nuevos motores de crecimiento
Otro componente clave es el impulso a la innovación mediante Nacional Financiera, con cerca de 15 proyectos estratégicos, entre ellos el desarrollo del vehículo eléctrico mexicano “Olinia” y avances en semiconductores y tecnología médica.
El enfoque, explicó, busca vincular al sector financiero con el desarrollo científico y tecnológico nacional, ampliando el acceso al crédito en sectores de alto valor agregado.
Digitalización y simplificación regulatoria
La presidenta también puso énfasis en la digitalización como palanca transversal del crecimiento económico. Entre las medidas anunciadas destacan:
- Pagos digitales obligatorios en gasolineras y casetas
- Simplificación y homologación de trámites a nivel nacional
- Creación de ventanillas únicas digitales para inversión
- Fortalecimiento del Banco del Bienestar en operaciones digitales
Estas acciones buscan reducir fricciones regulatorias y facilitar la inversión en todo el territorio.
El llamado a la banca: más crédito para el desarrollo
Frente al sector financiero, Sheinbaum hizo un llamado directo a incrementar el financiamiento, especialmente hacia pequeñas y medianas empresas:
“La banca mexicana tiene mucho todavía que darle al país… necesitamos que le dé todavía más”
Como resultado, se anunció el compromiso de elevar el crédito del 38% al 45% del PIB, acompañado de mejoras en herramientas como CoDi para facilitar pagos digitales sin comisiones.
Un modelo basado en certidumbre y colaboración
El mensaje central de la presidenta fue claro: el crecimiento económico dependerá de la colaboración entre gobierno, banca y sector privado, bajo un modelo que prioriza la certidumbre, la inversión de largo plazo y la inclusión financiera.
En un contexto global incierto y con la próxima renegociación del tratado comercial de América del Norte en marcha, Sheinbaum subrayó la importancia de avanzar en los puntos de consenso:
“Habrá temas en los que no estamos de acuerdo… pero lo importante es en los que sí estamos de acuerdo, y en eso podemos trabajar mucho juntos”
La 89 Convención Bancaria se convierte así en el punto de partida de una nueva etapa en la relación entre Estado y sector financiero, con un enfoque que apuesta por la inversión estratégica, la digitalización y el fortalecimiento del mercado interno como motores del desarrollo.
FOTO: Comunicación presidencia de México



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