Bolivia abre su mercado eléctrico a privados y rompe la exclusividad estatal
Un nuevo decreto permite a empresas públicas, privadas y mixtas importar y exportar electricidad, en una apuesta por la integración energética regional.


Bolivia dio un paso estructural en su política energética al abrir su mercado eléctrico a la competencia y permitir la participación privada en interconexiones internacionales, una decisión que redefine el rol del Estado en el sector y busca atraer inversión para infraestructura estratégica.
De acuerdo con el Ministerio de Hidrocarburos y Energías, la medida se formalizó mediante el Decreto Supremo 5598, que habilita a nuevos actores a participar en el intercambio eléctrico con otros países. “Se establece que cualquier agente del mercado eléctrico, sea público, privado o mixto, podrá realizar actividades de importación y exportación de electricidad”, señala el comunicado oficial.
El cambio elimina la exclusividad que hasta ahora tenía la estatal ENDE en este tipo de operaciones y abre la puerta a inversiones en líneas de transmisión internacional, un segmento clave para consolidar la integración energética en la región andina y el Cono Sur.
Según la autoridad energética, el objetivo es fortalecer la seguridad del sistema y diversificar las fuentes de suministro. “Esta medida permitirá consolidar la integración energética regional, optimizar el uso de los recursos disponibles y garantizar la seguridad energética del país”, indicó el ministerio.
El decreto también establece condiciones: la participación privada no deberá comprometer el abastecimiento interno, que seguirá siendo prioritario. Esto responde a un contexto regional donde la demanda energética crece y los países buscan mayor flexibilidad para enfrentar picos de consumo o contingencias climáticas.
En términos de mercado, la apertura se alinea con modelos adoptados por otros países de América Latina que han avanzado hacia esquemas más competitivos en transmisión e intercambio eléctrico. La interconexión permite, por ejemplo, exportar excedentes de generación en temporadas de alta producción —como la hidroeléctrica— e importar energía en momentos de déficit.
Datos del sector muestran que Bolivia cuenta con una capacidad instalada superior a los 3.500 MW, con una matriz dominada por generación termoeléctrica e hidroeléctrica, lo que le ha permitido en distintos momentos registrar excedentes exportables. Sin embargo, la falta de infraestructura de interconexión ha limitado su aprovechamiento a gran escala.
La apertura del mercado ocurre en un contexto donde América Latina impulsa proyectos de integración energética para reducir costos, mejorar la eficiencia del sistema y avanzar en la transición hacia fuentes más limpias. Para Bolivia, el reto será ahora traducir el nuevo marco regulatorio en proyectos concretos que atraigan inversión y fortalezcan su posición como proveedor y nodo energético regional.
Fuente: Ministerio de Hidrocarburos y Energías de Bolivia. Comunicado oficial sobre la apertura del mercado eléctrico a la inversión privada en interconexiones internacionales.
FOTO: Vladimir Srajber





