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24/9/2025
Andre Bodowski, Diligent: “El gran reto de la IA no es tecnológico, es regulatorio”
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En medio del creciente debate sobre el papel de la inteligencia artificial en el mundo corporativo, el gran desafío no está en los avances tecnológicos, sino en cómo regular y controlar su uso dentro de las organizaciones, señala Andre Bodowski, VP, Latin America de Diligent, quien subraya que los Consejos de Administración enfrentan un riesgo particular: garantizar que la IA se utilice bajo entornos aprobados y seguros para proteger la información estratégica y confidencial de las compañías: “El gran reto de la IA no es tecnológico, es regulatorio”.
El directivo explicó que, en entornos como los Consejos de Administración, donde circula información estratégica y confidencial, la prioridad debe ser establecer el uso de IA aprobada por la compañía. Esto significa que consejeros y consejeras no deben recurrir a sistemas abiertos o públicos —como ChatGPT o Gemini—, aunque sean herramientas “muy, muy buenas”. El riesgo, señaló, está en la exposición de datos sensibles a servidores no controlados.
“Es una cuestión también de protección de datos personales y de documentación confidencial. No creo que los consejeros actúen con mala intención, pero puede suceder un accidente: utilizan un sistema abierto y, sin darse cuenta, terminan filtrando información”, subrayó Bodowski.
Regulación en Latinoamérica: un terreno similar a Estados Unidos
De acuerdo con el vicepresidente regional de Diligent, los marcos regulatorios en América Latina sobre la protección de datos y uso de IA no difieren mucho de los estadounidenses. El objetivo común es evitar brechas de seguridad y fomentar prácticas responsables en el manejo de información estratégica.
El factor humano: consejeros y la brecha tecnológica
Otro de los puntos críticos que Bodowski destacó es la curva de adopción tecnológica entre los miembros de los Consejos. No todos los consejeros están familiarizados con herramientas digitales avanzadas, lo que obliga a las empresas a ofrecer sistemas accesibles y adaptados a sus necesidades.
Si los consejeros perciben que las soluciones son demasiado complejas, corren el riesgo de evitarlas y, en cambio, recurrir a plataformas no aprobadas. “Si ofrecemos un sistema bueno pero los consejeros no se sienten cómodos, pueden acabar por las espaldas utilizando un sistema que no se ha aprobado”, advirtió.
Un llamado a la acción
La reflexión de Bodowski apunta a un doble desafío: por un lado, la urgencia de reforzar la gobernanza corporativa en torno a la IA; y por otro, la necesidad de capacitar y acompañar a los consejeros en su adopción. Solo así, dijo, se podrá garantizar que la inteligencia artificial se convierta en una herramienta transformadora sin poner en riesgo la seguridad y la confidencialidad.
FOTO: SIMALCO
