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Perú busca recuperar el liderazgo mundial del cobre con una cartera minera de US$64.000 millones

Con 66 proyectos mineros en cartera y más de US$45.000 millones destinados al desarrollo de cobre, Perú apuesta por aprovechar el auge de los minerales críticos para volver a competir por el segundo lugar mundial en producción e incluso aspirar al liderazgo del sector.

13/7/2026
cobre perú
Redacción Simalco
Redacción Simalco

Perú quiere volver a escalar posiciones en el mercado global del cobre. Con una cartera de inversión minera que supera los US$64.000 millones, el país busca recuperar el segundo lugar entre los mayores productores mundiales del metal e, incluso, competir por el liderazgo en el largo plazo, respaldado por su potencial geológico y el crecimiento esperado de la demanda de minerales críticos.

Durante el I Foro Internacional "Uranio y Litio: Pilares del Liderazgo Energético para el Desarrollo Minero, Tecnológico y de Ciudades Inteligentes", realizado en Lima, Daniel Corbetto, especialista en inversiones de BID Invest, aseguró que Perú cuenta con las condiciones para incrementar significativamente su producción minera y aprovechar el nuevo ciclo de inversiones impulsado por la transición energética.

En 2025, el país produjo 2,77 millones de toneladas métricas finas de cobre, consolidándose como el tercer productor mundial. Sin embargo, el potencial de crecimiento continúa siendo amplio. La cartera minera peruana contempla 66 proyectos distribuidos en 19 departamentos, con una inversión estimada de US$64.075 millones. De ellos, 35 corresponden a proyectos de cobre, que concentran más de US$45.000 millones en inversiones previstas. Además, 36 son proyectos brownfield y 30 greenfield, lo que refleja un equilibrio entre ampliaciones de operaciones existentes y nuevos desarrollos.

El contexto regional también favorece al país. De acuerdo con BID Invest, América Latina y el Caribe concentran una cartera minera cercana a US$151.000 millones, de la cual Perú representa alrededor del 42%, consolidándose como uno de los principales destinos de inversión para minerales estratégicos.

BID Invest cambia su estrategia para impulsar minerales críticos

Uno de los cambios más relevantes para el sector proviene del propio Grupo BID. En marzo, el organismo lanzó IDB LAC Minerals, una iniciativa orientada a fortalecer cadenas de suministro de minerales críticos en América Latina mediante financiamiento directo al sector privado, dejando atrás un enfoque centrado únicamente en el acompañamiento regulatorio.

Según Corbetto, BID Invest no solo financiará proyectos mineros bajo estrictos criterios ambientales y sociales, sino que también ofrecerá cooperación técnica para cerrar brechas regulatorias, ambientales y sociales que suelen retrasar las inversiones.

Actualmente, la institución ya desarrolla programas en Cajamarca, Cusco, Pasco y Moquegua, en colaboración con compañías como Newmont y Hudbay Minerals, con el objetivo de identificar y resolver desafíos específicos relacionados con la sostenibilidad de los proyectos.

La transición energética impulsa la demanda

El renovado interés por el cobre responde al crecimiento de industrias como la electromovilidad, los centros de datos, la inteligencia artificial y las energías renovables, que incrementan la demanda de minerales críticos como cobre, litio y cobalto. En paralelo, el desarrollo de la energía nuclear también podría impulsar el consumo de uranio durante los próximos años.

Desde la perspectiva del Grupo BID, el desafío para América Latina ya no consiste únicamente en extraer minerales, sino en desarrollar una mayor cadena de valor que incluya procesamiento, refinación y manufactura para capturar una mayor proporción del valor económico generado por estos recursos.

Para Perú, la combinación de una amplia cartera de proyectos, abundantes reservas geológicas y un nuevo esquema de financiamiento internacional podría convertir al país en uno de los principales beneficiarios del nuevo ciclo de inversión asociado a la transición energética y a la creciente competencia global por asegurar el suministro de minerales críticos.