El 75% de la inversión en energía limpia se concentra en pocas economías, mientras la IA acelera la demanda eléctrica
Aunque la inversión mundial en energía alcanzó un récord de US$3.3 billones en 2025, con US$2.3 billones destinados a tecnologías limpias, el 75% de ese capital se concentra en un reducido grupo de economías. Al mismo tiempo, el auge de la inteligencia artificial impulsa un crecimiento acelerado de la demanda eléctrica, impulsado por la expansión de los centros de datos y la digitalización, lo que aumenta la presión sobre las redes eléctricas y la infraestructura energética mundial.


La transición energética mundial enfrenta una nueva contradicción: nunca se ha invertido tanto en el sector, pero el capital continúa concentrándose en unas cuantas economías, mientras la expansión de la inteligencia artificial (IA) incrementa la demanda de electricidad y pone bajo presión a la infraestructura energética.
Así lo advierte el Energy Transition Index 2026, elaborado por el World Economic Forum (WEF) y Accenture, que señala que la inversión global en energía alcanzó US$3.3 billones en 2025, de los cuales US$2.3 billones se dirigieron a tecnologías limpias. Sin embargo, el 75% de esa inversión se concentra en un pequeño grupo de mercados, dejando rezagadas a las economías donde ocurrirá la mayor parte del crecimiento futuro de la demanda energética.
El informe subraya que "the issue is not capital volume, but the conditions that determine where and at what cost it is deployed" ("el problema no es el volumen de capital, sino las condiciones que determinan dónde y a qué costo se despliega"), al advertir que los países llamados a concentrar cerca del 80% del crecimiento de la demanda mundial de electricidad enfrentan costos de financiamiento entre dos y tres veces superiores a los de las economías avanzadas.
A esta brecha financiera se suma una nueva fuente de presión sobre los sistemas eléctricos: la inteligencia artificial.
El WEF destaca que la inversión global en IA alcanzó US$1.5 billones en 2025, mientras que el consumo eléctrico de los centros de datos llegó a 486 TWh. De mantenerse esta tendencia, la demanda podría crecer hasta 945 TWh en 2030 e incluso superar 1,700 TWh en 2035 en un escenario de alta adopción tecnológica.
El reporte advierte que "demand is growing faster than the systems built to deliver it can keep up" ("la demanda está creciendo más rápido de lo que los sistemas construidos para abastecerla pueden responder"), impulsada no solo por la IA, sino también por la electrificación, la refrigeración, los vehículos eléctricos y el crecimiento económico.
Como consecuencia, más de 2,500 gigavatios (GW) de proyectos de energías renovables, almacenamiento y nuevas cargas eléctricas permanecen en espera de conexión a las redes de transmisión. Para el organismo, esto refleja un cambio estructural: "the challenge has shifted from building capacity to integrating it into increasingly complex systems" ("el desafío pasó de construir capacidad a integrarla en sistemas cada vez más complejos").
El World Economic Forum concluye que la siguiente etapa de la transición energética dependerá menos del desarrollo de nuevas tecnologías y más de la capacidad de ampliar la infraestructura, atraer inversión hacia los mercados emergentes y ofrecer certidumbre regulatoria. Como resume el informe, "execution... is becoming as important as technology and capital" ("la ejecución se está volviendo tan importante como la tecnología y el capital"), en referencia al papel que desempeñan las redes eléctricas, los permisos, las cadenas de suministro y el acceso al financiamiento para sostener el avance de la transición energética.
FOTO: Quang Nguyen Vinh


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