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Los racks de IA pasarán de 200 kW a más de 1 MW y obligan a replantear la infraestructura eléctrica

Los chips de inteligencia artificial de próxima generación podrían quintuplicar la demanda eléctrica por rack, al pasar de cerca de 200 kW actuales a 1 MW o más. ABB estima que entre 25% y 40% de la nueva capacidad de centros de datos instalada hacia 2030 podría utilizar distribución en corriente continua para reducir pérdidas y liberar capacidad para cómputo.

23/9/2026
raks ia
Carmen Pizano
Carmen Pizano

El crecimiento de la inteligencia artificial está aumentando con rapidez las exigencias energéticas de los centros de datos y comienza a modificar la forma en que estas instalaciones distribuyen electricidad hacia los servidores.

De acuerdo con ABB, los chips de inteligencia artificial de próxima generación podrían demandar 1 MW o más por rack, frente a los cerca de 200 kW actuales, lo que supone un incremento de alrededor de cinco veces en la potencia requerida.

Esta presión coincide con el crecimiento general del consumo eléctrico del sector. La Agencia Internacional de Energía (IEA) prevé que la demanda global de electricidad de los centros de datos aumente a más del doble hacia 2030.

Ante este escenario, una de las tendencias que comienza a ganar terreno es la sustitución parcial de las arquitecturas tradicionales de corriente alterna por sistemas de corriente continua (CC).

ABB estima que aproximadamente entre 25% y 40% de la nueva capacidad instalada de centros de datos en 2030 podría utilizar distribución en corriente continua, especialmente en instalaciones orientadas a cargas de inteligencia artificial.

Menos conversiones y más capacidad para cómputo

Una de las alternativas en desarrollo es la distribución de energía a 800 VDC, que permite reducir algunas de las etapas de conversión eléctrica utilizadas en las arquitecturas convencionales.

Cada conversión entre corriente alterna y corriente continua genera pérdidas de energía, principalmente en forma de calor. Reducir estos procesos puede mejorar la eficiencia eléctrica y disminuir también las necesidades de enfriamiento de la infraestructura.

Un análisis de BCG y ABB estima que la distribución en corriente continua podría generar mejoras de eficiencia energética superiores a 5%, además de reducir el espacio ocupado por los equipos eléctricos.

El impacto puede ser relevante cuando se traslada a instalaciones de gran escala.

En un centro de datos de 500 MW, una mejora de eficiencia de 5% equivaldría a disponer de aproximadamente 25 MW adicionales para cargas de tecnologías de información, sin aumentar en la misma proporción la capacidad eléctrica total del complejo.

Según el mismo análisis, ese incremento de capacidad podría representar más de US$300 millones anuales en ingresos potenciales, dependiendo de la utilización de los recursos de cómputo.

ABB desarrolla infraestructura de corriente continua para IA

En medio de esta transformación, ABB presentó Infinitus, un portafolio de infraestructura de corriente continua diseñado para cubrir distintas etapas del sistema eléctrico de un centro de datos, desde la entrada de energía hasta la alimentación de los racks.

La arquitectura contempla sistemas de potencia de media tensión, conversión de corriente alterna a corriente continua, distribución eléctrica, sistemas de protección y tecnologías para reducir el consumo relacionado con el enfriamiento.

Uno de sus componentes centrales son los transformadores de estado sólido, que permiten combinar funciones tradicionalmente realizadas por varios equipos y reducir el espacio requerido por la infraestructura eléctrica.

La compañía prevé que varios de estos componentes entren en producción durante los próximos 12 meses y estima que las primeras instalaciones que utilicen el portafolio completo podrían estar en operación dentro de dos a tres años.

La carrera por los centros de datos de gigavatios

El desarrollo también forma parte de la colaboración que ABB mantiene con NVIDIA desde octubre de 2025 para trabajar en arquitecturas eléctricas de 800 VDC destinadas a instalaciones de inteligencia artificial a escala de gigavatios.

El aumento de la potencia por rack está convirtiendo la infraestructura eléctrica en uno de los factores críticos para la expansión de este tipo de centros.

A diferencia de los centros de datos tradicionales, donde la disponibilidad de espacio o conectividad podía ser uno de los principales límites de crecimiento, las nuevas instalaciones de IA enfrentan también restricciones asociadas con la capacidad de las redes eléctricas, la eficiencia energética y la gestión del calor.

Por ello, mejorar el aprovechamiento de cada megavatio disponible comienza a ser una variable estratégica para los operadores.

Una tendencia que puede extenderse a otras industrias

La adopción de sistemas de corriente continua podría extenderse también más allá de los centros de datos.

ABB considera que sectores con un consumo energético elevado, como manufactura, energías renovables, edificios industriales y operaciones marítimas, podrían incorporar progresivamente arquitecturas similares.

El cambio responde a una tendencia más amplia: una parte creciente de los equipos industriales, sistemas de almacenamiento, electrónica de potencia y cargas digitales opera internamente con corriente continua.

En el caso de los centros de datos, el avance de la inteligencia artificial podría acelerar esa transición. Con racks que podrían superar 1 MW de potencia, reducir pérdidas eléctricas y destinar una mayor proporción de la energía disponible directamente al cómputo se perfila como uno de los principales desafíos de infraestructura de la próxima generación de centros de datos.