Brasil prueba la apertura del gas: primera subasta de PPSA equivale a 7% del mercado industrial libre
La estatal ofrecerá 1,1 millones de m³ diarios de gas de la Unión para 2027. El gobierno brasileño estima que el nuevo modelo podría llevar el insumo desde referencias cercanas a US$12/MMBtu hasta alrededor de US$5/MMBtu, aunque transporte e infraestructura seguirán siendo determinantes para el costo final.
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Brasil dará en octubre uno de sus pasos más concretos para ampliar la competencia en el mercado de gas natural. Pré-Sal Petróleo (PPSA) prepara su primera subasta de gas procesado de la Unión, con una oferta de 1,1 millones de m³ diarios, destinada exclusivamente a consumidores industriales del mercado libre.
El volumen representa aproximadamente 7% de los 15,16 millones de m³/día que ya consumen las industrias brasileñas dentro del mercado libre de gas, según datos de la Associação Brasileira das Empresas Distribuidoras de Gás Canalizado (Abegás) divulgados en abril de 2026. En ese momento, 160 clientes industriales ya operaban bajo este esquema.
Más que por su tamaño, la subasta será una prueba para determinar si la producción del presal puede aumentar la competencia y reducir uno de los costos energéticos que pesan sobre sectores intensivos en gas.
El Ministerio de Minas y Energía ha estimado que el gas de la Unión podría llegar a la industria por alrededor de US$5 por millón de BTU, frente a referencias cercanas a US$12/MMBtu bajo el esquema anterior, lo que supondría una reducción superior a 50%. Se trata, sin embargo, de una expectativa gubernamental y no del precio final garantizado para los compradores.
Química y siderurgia concentrarán más de 60% del volumen
La oferta se dividirá en 110 lotes de 10.000 m³ diarios, con un máximo de 160.000 m³/día por empresa o grupo económico.
Los sectores químico y petroquímico recibirán la mayor asignación inicial, con 350.000 m³/día, seguidos por siderurgia, metalurgia y minería, con 320.000 m³/día. Otros 200.000 m³/día estarán reservados para la industria cerámica, 130.000 m³/día para fertilizantes nitrogenados y 100.000 m³/día para vidrio.
La selección no es casual. Se trata de actividades donde el gas natural tiene un peso importante tanto como fuente energética como insumo productivo, por lo que una reducción de precios puede tener efectos sobre costos y capacidad de producción.
La propia Associação dos Grandes Consumidores Industriais de Energia (Abrace) sostiene que el consumo industrial brasileño permanece estancado desde hace años debido, entre otros factores, al elevado costo del gas. La asociación estima que la demanda podría aumentar en más de 20 millones de m³ diarios si el precio final converge hacia niveles internacionales más competitivos.
Desde esa perspectiva, los 1,1 millones de m³/día de la primera subasta son todavía una fracción del potencial de expansión del mercado industrial.
El precio del gas no termina en la subasta
El nuevo mecanismo tampoco elimina todos los costos que enfrenta la industria. El gas será entregado a la salida de la Unidad de Tratamiento de Gas de Itaboraí, ubicada en el Complexo de Energias Boaventura, en Río de Janeiro. A partir de ese punto, cada comprador tendrá que contratar el transporte hasta su planta, directamente o mediante una comercializadora habilitada.
Este componente será clave para determinar si el menor precio de la molécula se traduce efectivamente en gas más barato para la industria.
El precio inicial utilizará como referencia 115% del Henry Hub, más una parte fija expresada en dólares por millón de BTU. De acuerdo con la información presentada por PPSA, la referencia fija inicial será de US$1,80/MMBtu y durante la subasta los participantes competirán incrementando ese componente.
Petrobras cambia de papel
La operación fue posible después de que PPSA y Petrobras firmaran en septiembre un acuerdo por tres años. Petrobras comprará el gas no procesado perteneciente a la Unión producido en el presal y posteriormente entregará a PPSA un volumen de gas ya procesado, que podrá ser comercializado directamente con los consumidores.
El modelo representa un cambio frente al esquema anterior, en el que el gas de la Unión era comercializado exclusivamente a través de Petrobras. PPSA pasa ahora a colocar volúmenes directamente en el mercado, mientras Petrobras funciona como agente comercializador y utiliza su infraestructura de procesamiento.
La fecha objetivo para la primera sesión de ofertas es el 22 de octubre de 2026, mientras que el suministro está previsto entre marzo y diciembre de 2027. El gobierno contempla realizar subastas de corto plazo anualmente hasta 2029 y, posteriormente, avanzar hacia contratos de mayor plazo.
La primera subasta, por tanto, no solo definirá cuánto pagarán las industrias por esos 1,1 millones de m³ diarios. También servirá como primera referencia de mercado para medir hasta qué punto una mayor competencia por el gas del presal puede convertirse en menores costos energéticos para la industria brasileña.


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