38 antenas de telecom fueron afectadas tras sismo en Perú
Menos del 1% de las estaciones base de la región registró afectaciones y las redes móviles mantuvieron el servicio mediante infraestructura redundante. El episodio mostró la importancia de los sistemas de respaldo energético y de conectividad ante emergencias.


El sismo de magnitud 6.1 que sacudió Lima y Callao el 15 de junio de 2025 afectó 38 estaciones base de telecomunicaciones en la región Lima, pero no provocó una interrupción generalizada de los servicios de telefonía e internet móvil, de acuerdo con información del Organismo Supervisor de Inversión Privada en Telecomunicaciones (OSIPTEL).
La afectación representó menos del 1% del total de estaciones existentes en la región. Según el regulador peruano, se registró únicamente una degradación leve de la calidad del servicio en algunos distritos de la capital, mientras que el internet fijo no presentó incidencias.
El comportamiento de la red estuvo relacionado con su capacidad de redundancia. Cuando determinadas estaciones quedaron temporalmente fuera de operación, las estaciones base adyacentes asumieron parte del tráfico, lo que permitió mantener la conectividad de los usuarios y evitar una caída más amplia de los servicios.
“En este caso de sismos de regular intensidad, Lima Metropolitana dispone de una red de telecomunicaciones diseñada para mantener la continuidad del servicio”, explicó Luis Pacheco, director de Fiscalización e Instrucción de OSIPTEL. El funcionario advirtió, sin embargo, que contar con infraestructura robusta no garantiza su funcionamiento bajo todos los escenarios y hace necesaria una supervisión permanente.
Un sismo con epicentro frente al Callao
El Instituto Geofísico del Perú (IGP) ubicó el epicentro del movimiento a 30 kilómetros al suroeste de la Provincia Constitucional del Callao, a una profundidad de 49 kilómetros. El evento ocurrió a las 11:35 horas y alcanzó una intensidad IV en el Callao.
Un análisis posterior del IGP mostró que el movimiento se percibió en una amplia franja del territorio, desde Pisco, al sur, hasta Barranca, al norte, y San Mateo hacia el este. En Lima Metropolitana y Callao se registraron aceleraciones promedio del suelo de entre 50 y 100 centímetros por segundo al cuadrado, con máximos de 251 cm/s² en Villa María del Triunfo, 198 cm/s² en San Juan de Miraflores y 192 cm/s² en Villa El Salvador.
El movimiento provocó desprendimientos de piedras y tierra en los acantilados de la Costa Verde, subsidencias del terreno en algunos sectores y daños en estructuras vulnerables. El IGP señaló que el sismo estuvo relacionado con la liberación de energía acumulada en la zona de contacto entre las placas de Nazca y Sudamericana.
Pese a estas condiciones, la infraestructura de telecomunicaciones mantuvo un nivel elevado de disponibilidad.
Respaldo energético y redundancia, claves para la continuidad
Desde 2017, OSIPTEL fiscaliza los mecanismos de protección y respaldo de las redes de acceso y transporte de los operadores de telecomunicaciones.
Entre los elementos considerados se encuentran los sistemas de respaldo energético, como bancos de baterías y grupos electrógenos, además de mecanismos alternativos para mantener conectadas las estaciones base con las centrales de telecomunicaciones cuando alguno de los enlaces principales presenta una falla.
El regulador también opera un Centro de Monitoreo que coordina con las compañías de telecomunicaciones durante situaciones de emergencia. La información obtenida es compartida con el Centro de Operaciones de Emergencia del Sector Transportes y Comunicaciones (COE-MTC).
La experiencia del sismo de Lima mostró así el papel de la redundancia en las redes: no se requiere que todas las antenas permanezcan operativas para mantener el servicio, siempre que la arquitectura permita redistribuir temporalmente el tráfico hacia infraestructura cercana.
OSIPTEL formalizó además en 2026 un protocolo de coordinación ante interrupciones de servicios públicos de telecomunicaciones ocasionadas por fenómenos naturales, como parte de sus mecanismos para gestionar la continuidad de las comunicaciones.
Evitar llamadas durante una emergencia
La resiliencia de la infraestructura, sin embargo, es solo una parte del desafío. Después de un sismo, el incremento simultáneo de llamadas de los usuarios puede generar congestión incluso cuando las antenas permanecen funcionando.
Por ello, OSIPTEL recomienda privilegiar los mensajes SMS y aplicaciones de mensajería como WhatsApp para comunicarse con familiares y amigos después de una emergencia, en lugar de realizar llamadas de voz.
Perú también dispone de la Línea 119, un servicio gratuito implementado para situaciones de emergencia. El sistema permite grabar un mensaje de voz asociado a un número telefónico para que posteriormente pueda ser consultado por familiares o personas cercanas.
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones recordó en agosto de 2026 que el servicio continúa disponible las 24 horas y puede utilizarse desde cualquier operador. Para dejar un mensaje se marca 119 y se selecciona la opción 1; para escucharlo se utiliza la opción 2 y posteriormente se ingresa el número de la persona que dejó la grabación.
El desempeño registrado durante el sismo de 2025 muestra que la continuidad de las telecomunicaciones ante desastres depende tanto de la densidad y redundancia de las redes como de contar con energía de respaldo, rutas alternativas de conexión, monitoreo permanente y mecanismos que permitan administrar la demanda extraordinaria de comunicaciones que se produce inmediatamente después de una emergencia.

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