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Telefónica prepara su salida definitiva de Hispanoamérica con la venta de Venezuela

La operación podría dejar entre US$129 millones y US$173 millones en efectivo al grupo español, que desde 2025 ha acelerado la venta de sus activos latinoamericanos para concentrarse en España, Alemania, Reino Unido y Brasil.

30/9/2026
Telefónica
Redacción Simalco
Redacción Simalco

Telefónica reactivó el proceso para vender su filial en Venezuela, el último activo que conserva dentro de Hispanoamérica, en una operación que marcaría el cierre de más de tres décadas de presencia en el país y completaría la estrategia de salida de la región emprendida por el grupo español.

La compañía analiza organizar un proceso competitivo entre distintos compradores, después de haber recibido manifestaciones preliminares de interés, aunque hasta ahora no existen ofertas firmes ni una decisión definitiva sobre la transacción.

La filial venezolana tiene además un peso relevante dentro de los activos que Telefónica está desinvirtiendo. Durante 2025 registró un resultado positivo de 71.99 millones de euros, aproximadamente US$82 millones al tipo de cambio actual, convirtiéndose en la segunda operación más rentable del antiguo negocio hispanoamericano del grupo, únicamente detrás de México.

Bloomberg Intelligence estima que una eventual venta podría generar para Telefónica entre 114 millones y 152 millones de euros en efectivo, equivalentes aproximadamente a US$129 millones y US$173 millones, tomando como referencia un euro cercano a US$1.136 este 30 de septiembre.

De 14 mercados a una operación

La posible salida de Venezuela forma parte de una transformación mucho más amplia del portafolio de Telefónica. En 2019 el grupo todavía operaba en 14 mercados de Hispanoamérica, mientras que actualmente su estrategia se concentra fundamentalmente en España, Alemania, Reino Unido y Brasil.

El Plan Estratégico 2026-2030, denominado Transform & Grow, plantea una estructura más simplificada y sitúa esos cuatro mercados como los principales territorios de referencia de la compañía.

El proceso de desinversión se aceleró desde 2025. Telefónica vendió su operación en Argentina a Telecom Argentina por US$1,245 millones, mientras que la salida de Perú se produjo dentro de un proceso concursal por aproximadamente US$1 millón.

Ese mismo año, Millicom adquirió la operación de Ecuador por US$380 millones y la de Uruguay por US$431 millones, después de los ajustes finales al precio de la transacción.

En Colombia, Millicom completó en febrero de 2026 la adquisición del 67.5% que pertenecía a Telefónica por aproximadamente US$214 millones.

Chile también salió del perímetro del grupo en febrero. La estructura de esa transacción contempla un pago inicial de US$50 millones y pagos contingentes que podrían alcanzar otros US$490 millones, dependiendo de las condiciones estipuladas en el acuerdo entre Millicom y NJJ.

Con esas operaciones y la posterior venta de México, Venezuela quedó como el último gran activo de Telefónica dentro de Hispanoamérica.

Venezuela vuelve a atraer compradores

El interés por la operación venezolana aumentó después de cambios recientes en el régimen de sanciones de Estados Unidos.

El 21 de agosto, la Oficina de Control de Activos Extranjeros de Estados Unidos, OFAC, emitió dos nuevas licencias relacionadas con el sector de telecomunicaciones venezolano. La licencia 61 autorizó determinadas operaciones vinculadas con el suministro de bienes y servicios de telecomunicaciones, mientras que la licencia 62 permitió negociar y suscribir contratos contingentes para nuevas inversiones en el sector.

Esta última permite avanzar en negociaciones, contratos y procesos de due diligence, aunque una eventual inversión todavía puede requerir autorizaciones adicionales de Washington.

Entre los interesados que han trascendido se encuentra el fondo estadounidense Latin America Real Assets Opportunities, LARA, con sede en Miami, aunque las conversaciones preliminares no derivaron hasta ahora en una operación.

También se ha mencionado interés potencial de operadores internacionales y regionales, en un momento en que una mayor apertura regulatoria podría modificar la estructura competitiva del mercado venezolano.

Una salida que todavía podría tardar

A pesar de la reactivación del proceso, la venta no parece inmediata. Telefónica debe superar tanto la complejidad regulatoria local como las restricciones estadounidenses aplicables a inversiones y movimientos de capital relacionados con Venezuela.

La compañía, además, mantiene inversiones para modernizar la infraestructura de telecomunicaciones del país, mientras continúa fortaleciendo la cobertura móvil y la evolución tecnológica de su red.

Para Telefónica, Venezuela representa así algo más que otra desinversión: su venta cerraría prácticamente un proceso iniciado hace varios años para reducir la exposición a Hispanoamérica y concentrar capital, inversión y capacidad operativa en un número menor de mercados estratégicos.

Después de las ventas de Argentina, Perú, Ecuador, Uruguay, Colombia, Chile y México, el eventual comprador de la filial venezolana pondría fin a una etapa de aproximadamente 35 años de Telefónica en el país y completaría la salida del grupo de Hispanoamérica.

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