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El 85% de los pagos menores a 500 pesos en México aún se realizan en efectivo

El Consejo Ejecutivo de la Economía Digital (CEDIG) y Centro-i advierten que la principal barrera para digitalizar los pagos ya no es tecnológica, sino de confianza, hábitos de uso e incentivos.

28/7/2026
Efectivo
Carmen Pizano
Carmen Pizano

A pesar del crecimiento de la infraestructura financiera digital en México, el efectivo continúa siendo el medio de pago predominante para las transacciones cotidianas. De acuerdo con el documento de la tercera sesión 2026: "Conclusiones. Pagos digitales: hacia una infraestructura invisible, segura y competitiva", publicado por el Consejo Ejecutivo de la Economía Digital (CEDIG) y Centro-i, alrededor del 85% de los pagos menores a 500 pesos siguen realizándose en efectivo.

El documento destaca que este fenómeno persiste pese a la existencia de herramientas como SPEI, CoDi, DiMo y las tarjetas bancarias, por lo que concluye que el desafío ya no se encuentra en la infraestructura tecnológica.

"Las barreras no son tecnológicas: son de costumbre, facilidad de uso, confianza y diseño de incentivos", señala el documento del CEDIG y Centro-i.

Para los especialistas que participaron en la tercera sesión del CEDIG, la estrategia para acelerar la digitalización debe cambiar de enfoque.

"Lo que obliga a reconceptualizar la estrategia desde la perspectiva de la demanda y no sólo de la oferta", indica el documento.

Las conclusiones también subrayan que México reúne condiciones favorables para consolidar una economía de pagos digitales. El país cuenta con una población joven, más de 145 millones de líneas móviles, más del 80% de las personas adultas con al menos un producto financiero y un comercio electrónico en expansión. Sin embargo, esos avances aún no se traducen en un uso masivo de medios de pago digitales.

"El reto no es de conectividad, sino de uso, confianza, diseño de incentivos y acompañamiento", señala el documento.

Más allá de la adopción tecnológica, el análisis plantea que los pagos digitales deben convertirse en una infraestructura que funcione de forma casi imperceptible para las personas usuarias.

"Los pagos digitales deben aspirar a ser una infraestructura invisible y ubicua: un habilitador silencioso de la actividad económica, el crédito y la inclusión, no un fin en sí mismo".

El análisis también advierte que el rezago no se limita al uso del efectivo. México presenta una de las menores penetraciones de pagos sin contacto en América Latina, un fenómeno que atribuye a la falta de actualización tecnológica de las terminales y de incentivos para acelerar su adopción.

Asimismo, identifica a las pequeñas y medianas empresas como uno de los principales frentes para impulsar la transformación digital. Las pymes generan cerca del 72% del empleo, pero siguen enfrentando un acceso limitado al crédito formal y una baja aceptación de pagos digitales, por lo que su incorporación al ecosistema podría tener un impacto significativo sobre la productividad nacional.

Otro de los hallazgos del documento es que la confianza debe convertirse en el eje de cualquier estrategia de digitalización. Los especialistas advierten que el fraude, la ingeniería social y la suplantación de identidad continúan frenando la adopción de los pagos electrónicos.

"La confianza es el cimiento sin el cual ninguna estrategia de digitalización de pagos puede sostenerse", señala el documento.

Finalmente, el documento publicado por el CEDIG y Centro-i sostiene que México ya cuenta con los cimientos para consolidar una economía de pagos digitales, pero advierte que el siguiente paso exige una estrategia integral que articule regulación, política fiscal, incentivos, gobernanza de datos, ciberseguridad y educación financiera.

"La coyuntura fiscal mexicana abre una ventana para situar los pagos digitales en el centro de la conversación pública sobre productividad, inclusión y modernización institucional", concluyen el CEDIG y Centro-i.

FOTO: Jorge Romero