De Países Bajos a Puebla: GLOW llega por primera vez a LATAM , el festival internacional de arte lumínico que transforma ciudades
Del 11 al 19 de abril será sede del Festival GLOW, uno de los encuentros de arte lumínico más relevantes del mundo, que por primera vez sale de Europa para instalarse en América Latina.


Puebla —una de las ciudades coloniales más importantes de México, ubicada a dos horas de la capital y reconocida por su arquitectura barroca, su gastronomía y su valor histórico— busca dar un salto en su posicionamiento internacional. Del 11 al 19 de abril será sede del Festival GLOW, uno de los encuentros de arte lumínico más relevantes del mundo, que por primera vez sale de Europa para instalarse en América Latina.
La apuesta es clara: atraer 450 mil visitantes y generar una derrama económica estimada en US$11 millones (alrededor de 200 millones de pesos), en un contexto donde el estado busca superar los más de 18 millones de turistas que recibió en 2025.
Una ciudad histórica como lienzo
Para el público latinoamericano, Puebla representa una síntesis del México histórico: iglesias, casonas coloniales, calles empedradas y una tradición cultural profundamente arraigada. Su Centro Histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, lo que la convierte en un escenario ideal para intervenciones artísticas a gran escala.
Ese será precisamente el eje del Festival GLOW: 2.4 kilómetros de fachadas convertidas en un lienzo urbano donde artistas nacionales e internacionales proyectarán obras mediante tecnología de mapping, instalaciones interactivas y arte digital.
El gobernador Alejandro Armenta subrayó que la elección de Puebla responde a estas características arquitectónicas únicas, capaces de dialogar con propuestas contemporáneas sin perder su identidad.
De Europa a Latinoamérica
GLOW nació en Países Bajos y se ha consolidado como uno de los festivales de luz más influyentes de Europa, combinando arte, tecnología y espacio público. Su llegada a México marca un hito: es la primera vez que el evento se realiza fuera de ese continente.
La operación detrás del festival refleja su escala internacional. Se trasladarán 16 contenedores con equipo tecnológico desde Europa y participarán cerca de 300 personas en la producción, además de talento local, incluyendo estudiantes universitarios poblanos que desarrollarán una de las piezas que se proyectarán.
Turismo como estrategia regional
Más allá del espectáculo visual, el festival forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer el turismo en Puebla y posicionarla como un destino competitivo en América Latina.
El gobierno estatal busca no solo incrementar el número de visitantes, sino también su permanencia. La meta es elevar la estancia promedio a dos noches y superar los US$1,100 millones en derrama económica anual (más de 20 mil millones de pesos), beneficiando especialmente a pequeñas y medianas empresas del sector turístico.
En paralelo, México se prepara para ser anfitrión de la Copa Mundial de la FIFA 2026, un evento que atraerá a millones de visitantes internacionales. En ese contexto, ciudades como Puebla buscan posicionarse como destinos complementarios, capaces de captar parte de ese flujo turístico gracias a su oferta cultural y cercanía con sedes mundialistas.
Un nuevo escaparate para la región
El Festival GLOW no solo coloca a Puebla en el mapa global, sino que también abre una conversación más amplia sobre el papel de las ciudades latinoamericanas en la economía creativa.
Al combinar patrimonio histórico con innovación tecnológica, el evento se perfila como un modelo replicable en la región: una forma de activar el espacio público, atraer turismo de alto valor y proyectar identidad cultural hacia audiencias internacionales.
Si las expectativas se cumplen, Puebla no solo se iluminará durante nueve noches, sino que consolidará su lugar como uno de los destinos culturales emergentes más relevantes de América Latina.
FOTO: Gobierno de Puebla



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