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Banco de Bogotá integra a más de 250.000 clientes de Itaú en una operación de más de US$2.000 millones

La operación incorporó más de 250.000 clientes a Banco de Bogotá y puso a prueba la capacidad tecnológica, operativa y de ciberseguridad necesaria para migrar datos, productos y servicios financieros a gran escala.

19/8/2026
banco de colombia
Carmen Pizano
Carmen Pizano

Banco de Bogotá completó la integración de más de 250.000 clientes de la banca de personas de Itaú Colombia, en una operación que incorporó aproximadamente US$2.040 millones en activos y US$1.430 millones en pasivos y que implicó uno de los procesos de migración tecnológica y operativa más relevantes del sistema financiero colombiano en 2026.

La transacción, anunciada originalmente en diciembre de 2025, contempló la cesión de activos, pasivos y contratos correspondientes al negocio de personas de Itaú en Colombia y Panamá a Banco de Bogotá y Banco de Bogotá Panamá. En Colombia, la operación recibió la aprobación de la Superintendencia Financiera mediante la Resolución 0892.

En el mercado colombiano, la operación involucró activos por COP 6,4 billones y pasivos cercanos a COP 4,5 billones. Tomando como referencia la tasa representativa del mercado del 1 de agosto, de COP 3.144 por dólar, estas cifras equivalen aproximadamente a US$2.040 millones en activos y US$1.430 millones en pasivos.

Una migración de datos, productos y clientes

Más allá de la dimensión financiera de la transacción, el proceso representó un desafío tecnológico para Banco de Bogotá. La entidad señaló que la integración fue preparada durante varios meses bajo un esquema especializado de gobierno y con controles tecnológicos, operativos y de seguridad de la información.

El objetivo fue preservar la integridad, confidencialidad y disponibilidad de la información, además de mantener la continuidad de los servicios durante el traslado. Banco de Bogotá informó que el 100% de los clientes y sus productos fueron integrados exitosamente.

La migración comprendió información de clientes, cuentas, créditos, tarjetas y otros productos financieros. Tras completarse el proceso, los usuarios provenientes de Itaú comenzaron a operar a través de la infraestructura de Banco de Bogotá y sus canales digitales.

Los clientes pueden acceder ahora a una red de más de 400 oficinas, 80.000 corresponsales bancarios y 2.700 cajeros de la Red Aval, además de la aplicación móvil y otros canales digitales. Más de 11.000 colaboradores participaron en el acompañamiento de la transición.

Tecnología y seguridad, claves de la integración

El tamaño de la migración también puso el foco sobre la capacidad tecnológica necesaria para integrar dos operaciones bancarias sin perder continuidad en los servicios.

Durante las primeras horas posteriores al cambio se reportaron algunas dificultades puntuales de acceso y activación de productos. Banco de Bogotá reconoció estas situaciones y reforzó sus equipos técnicos, operativos y de servicio para atenderlas.

La transición también abrió un frente de ciberseguridad. Durante el proceso se registró un incremento de intentos de fraude mediante llamadas, mensajes de texto y correos electrónicos falsos, lo que llevó al banco a reforzar las advertencias a los clientes frente a posibles casos de suplantación.

La operación muestra la dimensión que han adquirido las integraciones tecnológicas dentro de las estrategias de consolidación bancaria: una adquisición de cartera ya no supone únicamente trasladar activos y pasivos, sino migrar identidades digitales, información financiera, productos, canales y mecanismos de seguridad de cientos de miles de usuarios.

Itaú redefine su negocio en Colombia

La operación no implica la salida completa de Itaú del mercado colombiano. El banco brasileño decidió concentrar su estrategia local en clientes empresariales, integrando capacidades de banca corporativa y tesorería para atender pequeñas, medianas y grandes empresas, multinacionales e instituciones públicas y financieras.

A esta estrategia se suman Itaú Comisionista de Bolsa, Itaú Fiduciaria e Itaú Panamá.

Para Banco de Bogotá, en cambio, la adquisición amplía su escala en banca de personas al incorporar más de un cuarto de millón de clientes y sus respectivos productos financieros.

La transacción refleja además un movimiento más amplio dentro de la banca latinoamericana: mientras algunas instituciones reorganizan su presencia regional y concentran recursos en segmentos específicos, otras aprovechan estas operaciones para ganar escala, incorporar clientes y extender el alcance de sus plataformas digitales.

En ese escenario, la capacidad para ejecutar migraciones masivas de información y productos con continuidad operativa y seguridad se está convirtiendo en un componente estratégico de las fusiones y adquisiciones del sector financiero.