Telefónica acelera su salida de América Latina y vende su operación en México por US$450 millones
Telefónica acuerda vender su operación en México por US$450 millones y acelera su salida de América Latina, mientras un consorcio liderado por OXIO apuesta por un modelo más digital y flexible en el mercado mexicano.
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Telefónica avanza en su estrategia de desinversión en América Latina con la venta de su filial en México a un consorcio liderado por OXIO Inc. y Newfoundland Capital Management, bajo la figura de Melisa Acquisition, por un valor estimado de US$450 millones (alrededor de 389 millones de euros).
La operación, notificada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, forma parte de la política de gestión de cartera del grupo español y consolida su retiro progresivo de Hispanoamérica, una región que durante años representó crecimiento, pero también presión en márgenes y alta competencia.
Una salida anunciada
La venta de Telefónica México no es un movimiento aislado. En los últimos años, la compañía ha reducido su presencia en la región al desprenderse de activos en países como Colombia, Perú, Argentina, Chile y Uruguay, en una estrategia enfocada en concentrar recursos en mercados prioritarios como Europa y Brasil.
El acuerdo está sujeto a aprobaciones regulatorias —en México, bajo revisión de autoridades del sector telecom— y a ajustes habituales en este tipo de transacciones.
Mientras tanto, la operación continuará con normalidad. La empresa mantiene el servicio a más de 21.7 millones de clientes en el país, operando bajo la marca Movistar.
Un mercado complejo y altamente competitivo
El movimiento ocurre en un mercado donde América Móvil —a través de Telcel— domina con más del 60% de participación, seguido por AT&T México y Telefónica.
En este contexto, Telefónica había adoptado en años recientes un modelo más ligero en infraestructura, apoyándose en acuerdos mayoristas —incluido el uso de la red de AT&T— para reducir costos operativos.
El papel de OXIO y el nuevo modelo
La entrada de OXIO no es menor. La firma ha impulsado un modelo de telecomunicaciones “as-a-service”, que permite a empresas lanzar operadores móviles virtuales (MVNO) sobre una infraestructura digital flexible. Su participación sugiere que el futuro de la operación podría inclinarse hacia esquemas más ágiles, digitales y orientados a servicios.
Este enfoque podría redefinir la competencia en el mercado mexicano, especialmente en segmentos empresariales y nichos digitales, donde los modelos tradicionales enfrentan presión.
Lo que está en juego
Más allá de la transacción, la salida de Telefónica marca un punto de inflexión en el sector: Refuerza la consolidación del mercado mexicano, abre espacio a nuevos modelos operativos basados en plataformas y confirma la reconfiguración del mapa telecom en América Latina.
La operación aún debe superar el filtro regulatorio, pero el mensaje estratégico es claro: Telefónica está cerrando un capítulo en la región, mientras nuevos jugadores redefinen las reglas del juego.





