Jóvenes colombianos crean a “Gaitana”, la candidata de IA que competirá en las legislativas de Colombia
Según sus creadores, “Gaitana” es la cara visible de un movimiento político indígena de base tecnológica que usa inteligencia artificial para recoger y ordenar las propuestas de la comunidad, y blockchain para registrar votaciones y dar transparencia a sus decisiones.


En una jugada insólita que mezcla tecnología y política, una candidata creada íntegramente con inteligencia artificial (IA) participará en las elecciones legislativas colombianas previstas para el domingo 8 de marzo de 2026, cuando los ciudadanos acudirán a las urnas para elegir a los nuevos miembros del Congreso de la República para el período 2026-2030.
Detrás de “Gaitana” no solo hay un experimento tecnológico, sino la construcción de un movimiento político indígena y abiertamente antisistema, que se apoya en herramientas de inteligencia artificial y blockchain para organizar propuestas, tomar decisiones colectivas y articular su campaña. Sus impulsores aseguran que el proyecto busca cuestionar las formas tradicionales de representación política y ensayar un modelo de democracia digital comunitaria.
Bautizada como “Gaitana”, en referencia a la legendaria figura indígena símbolo de resistencia, la candidata de IA aparece en redes sociales como una mujer de piel azul y con taparrabos de plumas. Se postula —como aspirante independiente— para uno de los escaños reservados a las comunidades indígenas, un mecanismo constitucional diseñado para garantizar representación política a los pueblos originarios.
Un responsable de la Registraduría Nacional del Estado Civil, la entidad encargada de organizar los comicios, explicó a la agencia AFP que, desde el punto de vista legal, se trata de un candidato que hace campaña a través de su inteligencia artificial y que, en la papeleta oficial, aparecerá identificado con las siglas “IA” en la circunscripción indígena.
Democracia digital y votación comunitaria
La candidata —con voz generada artificialmente y un acento que recuerda al de un hablante no nativo de español— se define como “ambientalista” y “animalista”. En entrevistas, asegura que si resulta elegida someterá todas sus decisiones legislativas a votaciones virtuales abiertas a la ciudadanía, en un modelo que denomina “democracia digital”.
Según sus creadores, “Gaitana” es el rostro visible de un movimiento político indígena de base tecnológica, que utiliza un chatbot alimentado por IA para recoger, sintetizar y priorizar las propuestas de la comunidad, mientras que la infraestructura en blockchain serviría para registrar votaciones, validar decisiones colectivas y dar trazabilidad a los procesos internos del proyecto.
“Mi enfoque es cómo la comunidad puede tomar decisiones. Lo importante es que cada persona tenga voz en las decisiones que les afectan”, afirmó “Gaitana” en una conversación con medios locales, en la que también detalló que fue creada por “jóvenes entusiastas de la inteligencia artificial” provenientes de diversas etnias.
El ingeniero mecatrónico Carlos Redondo, miembro del pueblo Zenú y uno de los artífices del proyecto, agregó que las opiniones de “Gaitana” no nacen de algoritmos aislados sino de más de 10 000 usuarios que interactúan con un chatbot desarrollado especialmente para este fin.
Elecciones legislativas en contexto
Las elecciones legislativas de Colombia de 2026 convocan a más de 3 100 aspirantes y renovarán tanto la Cámara de Representantes como el Senado. El Congreso está compuesto por 103 senadores (incluidos dos de circunscripción especial indígena) y 183 representantes, con escaños para comunidades afrodescendientes, indígenas y víctimas del conflicto armónico, entre otros.
Este proceso electoral, que se realizará antes de las elecciones presidenciales programadas para el 31 de mayo de 2026, se convierte en una antesala crucial de las pugnas políticas que definirán el rumbo del país en los próximos cuatro años.
¿Hay precedentes de candidatos IA en el mundo?
Aunque “Gaitana” es la primera figura artificial que aparece con visibilidad real en un proceso electoral colombiano, la idea de utilizar sistemas de inteligencia artificial en campañas políticas no es del todo nueva a nivel global.
En el Reino Unido, por ejemplo, en los comicios generales de julio de 2024 un empresario lanzó al “candidato” AI Steve, un avatar de IA pensado para interactuar con electores en tiempo real; sin embargo, si resultaba electo, la ley británica estipulaba que el cargo sería ocupado por un humano, no por la propia IA.
Asimismo, grupos tecnológicos y creativos en países como Dinamarca y Japón han presentado proyectos de IA vinculados a campañas políticas o liderazgos simbólicos, aunque ninguno ha logrado aún convertirse en un legislador electo plenamente autónomo.
Un experimento que plantea preguntas
La irrupción de “Gaitana” plantea, más allá de la curiosidad mediática, un desafío abierto sobre la naturaleza de la representación política y la integridad de los procesos democráticos en la era digital. Mientras sus promotores la presentan como una expresión de participación comunitaria e innovación, críticos advierten sobre los riesgos de diluir responsabilidades y la necesidad de marcos jurídicos claros que regulen la participación de agentes no humanos en contiendas electorales.
La iniciativa abre un nuevo frente de debate en Colombia: no solo sobre el uso de inteligencia artificial en política, sino sobre hasta qué punto un movimiento antisistema basado en IA y blockchain puede encajar en las reglas actuales de la democracia representativa y en el marco legal electoral. Más allá de su resultado en las urnas, “Gaitana” ya puso sobre la mesa una discusión incómoda para los partidos tradicionales: quién decide, cómo se decide y qué papel puede jugar la tecnología en esa ecuación.
FOTO: Captura Instagram

.png)


