El Domo: Ecuador acelera rumbo a una nueva mina de cobre y oro con producción prevista en 2027
Operado por la canadiense Silvercorp Metals Inc., que consolidó su participación mayoritaria al adquirir Adventus Mining, El Domo forma parte del proyecto Curipamba-El Domo, que abarca más de 21 500 hectáreas de concesiones mineras en la región andina de Ecuador.


El ambicioso proyecto minero El Domo, centrado en la extracción de cobre y oro en la provincia de Bolívar, avanza de manera firme con miras a iniciar operaciones en julio de 2027, consolidándose como uno de los principales desarrollos industriales en el sector extractivo del país.
Operado por la canadiense Silvercorp Metals Inc., que consolidó su participación mayoritaria al adquirir Adventus Mining, El Domo forma parte del proyecto Curipamba-El Domo, que abarca más de 21 500 hectáreas de concesiones mineras en la región andina de Ecuador. La fase de construcción y producción será el tercer gran emprendimiento industrial del sector en Ecuador, tras Mirador y Fruta del Norte, según fuentes del sector.
Un proyecto con inversión y ajustes
El desarrollo de El Domo ha requerido ajustes recientes en su presupuesto de construcción, que aumentó de US$240 millones a US$284 millones, como resultado de mayores costos de equipos, materiales y cambios en el diseño de ingeniería, además del incremento de impuestos como el IVA en Ecuador. Estos factores también implicaron un cambio en el calendario inicial de producción, ahora fijado para mediados de 2027.
La ampliación de capital no ha detenido el progreso en obra: los trabajos actuales contemplan movimiento de tierras, preparación de infraestructuras básicas, construcción de un campamento para cientos de trabajadores y el tendido de carreteras internas que conecten las diferentes áreas operativas, en coordinación con contratistas internacionales.
Infraestructura y operaciones planificadas
Además de la construcción física del yacimiento, El Domo contempla la instalación de una línea de transmisión eléctrica de más de 60 kilómetros para alimentar las instalaciones, complementada con generadores diésel como respaldo energético para la puesta en marcha. La planificación técnica también prevé sistemas de manejo y recirculación de agua, así como medidas para mitigar impactos ambientales, de acuerdo con los permisos ambientales ya otorgados por las autoridades ecuatorianas.
De acuerdo con los estudios geológicos más recientes, el depósito mineral de El Domo se caracteriza por una mineralización de tipo volcanogénico masivo con altos contenidos de cobre y oro desde niveles relativamente cercanos a la superficie, lo que facilitará las primeras fases de explotación a cielo abierto antes de transitar a minería subterránea en etapas posteriores de la vida útil del proyecto.
Desafíos y contexto social
A pesar de los avances técnicos y financieros, El Domo no está exento de desafíos. Grupos de comunidades locales y organizaciones civiles han expresado preocupaciones por los posibles impactos ambientales y sociales derivados de la minería industrial, señalando la necesidad de garantizar una consulta y participación plena de los habitantes de las zonas aledañas.
La empresa y las autoridades han reiterado que las operaciones cumplirán con los marcos regulatorios y los sistemas de monitoreo ambiental previstos, aunque la discusión pública sobre estos temas se mantiene activa a medida que se acerca la fase productiva.
Perspectivas para Ecuador
Con la proyección de iniciar operaciones en 2027, El Domo representa una pieza clave en la diversificación de la matriz minera ecuatoriana, que hasta ahora depende principalmente de las explotaciones de oro y cobre existentes. Su puesta en marcha podría contribuir al empleo local, la generación de divisas y al desarrollo de infraestructura regional, compensados por la obligación de cumplir estrictos estándares ambientales y de responsabilidad social.
FOTO: CANVA

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